26.08.2011| London| Roberto Casado

En un año de pesimismo entre los aficionados a los toros, por el efecto de la crisis en los festejos y por la prohibición de las corridas en Cataluña, un libro publicado en Inglaterra aporta una dosis de esperanza sobre el futuro de ese espectáculo al ofrecer una recia defensa de la fiesta desde una nueva perspectiva internacional.

Alexander Fiske-Harrison tratar a torear una vaquilla de Saltillo en presencia de Finito de Córdoba y Juan José Padilla (Foto: Nicolás Haro)

Alexander Fiske-Harrison, un inglés de 35 años que estudió Biología y Filosofía antes de colaborar con organizaciones ecologistas y hacer sus pinitos como actor en Londres, relata sus dos años de inmersión en el mundo del toro en el libro Into the Arena: The World Of The Spanish Bullfight. Lee el resto de esta entrada »

Este artículo apareció originalmente en el blog The Pamplona Post pero me parece que debería estar publicado aquí también.

El titular es verdad y falso (y es el titular de la última reseña de mi libro, Into The Arena, adjuntado abajo).

Es verdad del propio gran ‘Papa’, porque Ernest Hemingway nunca corrió en Pamplona, a pesar de que fue él que lo hizo tan famoso (y el artículo que escribió para The Toronto Star sobre la cornada que recibió allí).Sin embargo, el fin de semana pasada, el día que salió la reseña, y 50 años y 7 días después del suicidio del ‘Papa’, yo estuve ocupado pisando la ruta que él no pisó, acompañado por John Hemingway, el nieto de Ernest y un autor nada malo él mismo (ver Strange Tribe: A Family Memoir). El hecho de que John eligió ese día para correr este año – su segunda vez – es aún más impresionante. Primero, porque fue el aniversario de su primer encierro delante del toro, del año 2009, el día que un hombre de 27 años, Daniel Jimeno Romero, un corredor experimentado de segunda generación fue matado. Segundo, porque fue con ‘los toros de la muerte’ de la ganadería de Don Eduardo Miura (mi primer encierro también fue con ellos en el año 2009).

Fue un placer tomar una cerveza contigo la noche anterior al encierro, y un honor pisar unos pasos a tu lado. Aquí estamos hablando de estrategia. (¡Corre!)

L-R: Gary Masi, Me, John Hemingway, Graeme Galloway (orange), Bill Hillman (blue) Photo: Alexander Fiske-Harrison personal collection

Esto fue sólo uno de los momentos destacados. Otro fue cuando quede con uno de los hijos de Don Eduardo, Antonio, y su esposa Cristina, quien contó a mi novia Antalya las mentiras más halagadores sobre mi toreo. “¡Gracias Cristina! Pero ningún ingléses tan bueno a torear…

Eso dicho, tuve encierros buenos, como se puede ver en la foto abajo con un toro de Torrestrella de la finca Los Alburejos que pertenece a mi amigo Don Alvaro Domecq. Yo soy el hombre vestido de chaqueta de rayas rojas y blancas. De casualidad son los colores de mi escuela, Eton, otorgado a mí por el Club Atletismo en el año 1994 por los 400m

Este foto era en el Diario de Navarra, Daily Telegraph (Reino Unido) Die Welt (Allemana) y en varios periodicos en los Estados Unidos. (REUTERS/Joseba Etxaburu)

Está extremadamente mal visto tocar a los toros, pero acabo de ver este hermano acercándose detrás de mí, y por eso fue necesario estabilizar a mí mismo mientras corriendo a máxima velocidad, mirando por encima del hombro, hasta que pude calcular el momento correcto para resbalarme entre los dos toros, como mostrado en la foto aquí. Eso me permitió “correr en los cuernos” de un toro, y a la misma vez reduciendo nítidamente el riesgo de estar tirado al suelo por otros corredores, el “arado de gente” de media tonelada despejando el camino delante de mí. Un malabarismo difícil, ¡por cierto!

El 10 de Julio 2011

Donde Hemingway temió pisar

Into The Arena por Alexander Fiske-Harrison

James Owen

* * * * *

(4 de 5 estrellas)

Pienses lo que pienses del relato de Alexander Fiske-Harrison en busca de llegar a ser torero, tienes que admirar sus huevos. Literalmente no, afortunadamente, pero existen momentos durante el año que pasó como un matador amateur en España en que parece probable que experimente de primera mano la crueldad de la arena.
Y quizás debería ser así. Por tanto que escribió, Ernest Hemingway nunca entró en el ruedo. Para Fiske-Harrison, la única manera de justificar la corrida de toros es entender completamente los riesgos supuestos.

Es una combate mucho más justa que la caza del zorro. El toro pesa más que una tonelada, se gira con agilidad como un patinador y es capaz de levantar un caballo y jinete con el pitón de un cuerno. Cuando el mejor torero de la actualidad, José Tomás, fue corneado durante una corrida en Méjico, perdió un total de 17 pintas de sangre.
Es con razónque los estudios demuestran que los psicópatas y los toreros tienen la misma química de cuerpo en calmaantinatural. En España, los toreros son más famosos que los futbolistas.

Pero ¿el arte y el espectáculo justifican el sufrimiento? El argumento de Fiske-Harrison, que la interacción entre hombre y toro, bien realizada,merece la tragedia, no convencerá a muchos lectores.

Pero sus descripciones de las corridas son absorbentes y líricas, y su explanación de los distintos usos del capote y muleta del matador es iluminadora. Uno empieza a entender lo que ha captivado a los españoles por siglos.

Este libro complejo y ambicioso examine no sólo la vida dentro de la plaza de toros pero también la identidad cultural de España y las ideas modernas sobre la masculinidad.

Fiske-Harrison admite que cada vez que se enfrenta con el toro siente más, no menos miedo. Cuando mata a su primer y único toro no siente triunfo sino una tristeza irreprimible por haberle quitado la vida.

Su punto que la indiferencia del matador hacia su propia vida en el ruedo le inspira respetarla más profundamente fuera del ruedo parece indiscutible. Uno sólo desea que nuestros propios deportistas desacreditados fueran tan sabios.

Autor en Sevilla al lanzamiento de su libro en el Hotel Las Casas de la Judería, Sevilla. (Foto de ABC: Felipe Guzmán)

 «En Inglaterra existe mucha hipocresía sobre el mundo del toro» 

Tras tres años de visitas a España, acaba de publicar el libro «Into the Arena. The world of the Spanish bullfight» —que se vende en el portal Amazon—, en donde refleja sus experiencias del mundo taurino

Andrés González-Barba / Sevilla
Día 04/06/2011

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Haga clic en la portada del libro a continuación para la compra de Amazon (para el momento sólo disponible en Inglés)

Alexander Fiske-Harrison

El comienzo…

junio 4, 2011

El origen de mi libro era este artículo en el Reino Unido para la revista…

Issue 150 – 28 de de septiembre 2008

Una muerta noble

Alexander Fiske-Harrison

La corrida es considerada por muchos un acto cruel. Pero no es simplemente un espectáculo chillón de circo; en su mejor forma es una modalidad artística. ¿Puede la estética justificar el sufrimiento de un animal?

Los acontecimientos siguientes ocurrieron el día 19 de abril de 2007, el segundo día de la Feria de Abril en Sevilla, en la Plaza de Toros de la Real Maestranza de Caballería.

El toro entra en el ruedo al trote, una fanfarria de trompetas se desvanece en el fondo. El toro parece indeciso, sus ojos recorriendo el ruedo.

Sus criadores le han nombrado Borgoñés. Llegó a la ciudad la noche pasada desde los pastos de la finca de Victorino Martín, situada en el centro-occidental de España, 80 kilómetros de la frontera de Portugal. Aquí, en esta mezcla de pasto, maleza y bosque, Borgoñés aprendió a utilizar sus cuernos y formó su masa de 550 kilos de musculo y hueso. Ahora que está solo por la primera vez en su vida, las restricciones en sus instintos más fieroses tán eliminadas. Situados en los bordes del ruedo circular, unos 50 metros del toro, esperan tres banderilleros: compañeros y empleados del matador vestidos en trajes de menor grado,cada uno equipado con un capoteen sus manos, con un lado de color rosa, el otro de amarillo. Agitan los capotes desde la seguridad de losescondites de maderalocalizados en la barrera del ruedo hasta que Borgoñés embiste y cruza el ruedo, eligiendo su blanco. El toro no para hasta que choca contrael escondite, el hombre detrás fuera de peligro, mientras Borgoñés da golpes una y otra vez contra la madera, astillas volando. Borgoñés ha demostrado que es rápido en tomar el señuelo, que embiste recto, sin vacilar ni piafar el terreno, y que favorece el pitón derecho. Lee el resto de esta entrada »

Los Toros de la Muerte

mayo 13, 2010

Mientras escribo mi próximo post acerca de mi formación, aquí hay una foto inmediatamente después de un tentadero que me encontró en la plaza con los famosos «Toros de la Muerte», los de Don Eduardo Miura en su rancho, Zahariche. De izquierda a derecha, Eduardo Miura, el autor, Antonio Miura y mi maestro, Eduardo Dávila Miura. Lamentablemente, no se permite la fotografía dentro de su plaza rectangular único e histórico. (Foto: Lucy Gould)

Alexander Fiske-Harrison